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Los bucaneros

septiembre 10, 2008 Deja un comentario

Despreciados por todas las naciones y credos, eran considerados como lo mendigos de la piratería. Surgidos a finales del primer cuarto del siglo XVII, eran una mezcla heterogénea de aventureros europeos predominando los franceses. Totalmente americanos, odiaban la Europa de la que habían emigrado en busca de una libertad de conducta y religión.

Establecidos en el peores islas del Caribe (San Cristobal, parte occidental de La Española, Barbuda, Antigua, Tobago y Curuçao), deshabitadas por su mala situación por los españoles; se dedicaron a robar los bienes y barcos que encontraban (generalmente españoles), efectuando a diferencia de los filibusteros pillajes y correrías en tierra firme. Allí se juntaron desertores de los navíos franceses e ingleses, esclavos negros huidos, convictos y aventureros; aunque algunos de ellos llegarían a ser algo en la vida: honrados terratenientes, médicos, poetas e incluso un arzobispo de York.

En un principio su ocupación principal fue la placida vida de cazador de de vacas y cerdos salvajes para ahumar la carne y venderla a los navíos que surcaban el mar Caribe, tal como refleja la etimología de la palabra bucanero, proveniente de bucan: en lenguas caribes, la rejilla o trama de madera utilizada para ahumar la carne por los habitantes precolombinos de las Antillas.

El atuendo habitual de los bucaneros se caracterizaba por pantalones de tosca tela; una o dos camisas anchas y largas; burdas botas de piel de cerdo o de vaca, atadas con cordones; una faja de cuero en la cintura en la que portaban una bolsa con pólvora y plomo, y grandes cuchillos; y en ocasiones una malla colgada en la cintura que les servia como mosquitero. Iban armados con sables, cuchillos y escopetas modificadas de gran calibre capaces de disparar balas de una onza de peso. Por lo general vivían en chozas, aunque también habitaban cobertizos de paja o al raso durante la temporada de caza.

Cazaban toros, vacas, jabalíes, y caballos cimarrones. Utilizaban sus pieles y comían su carne a la cual ahumaban, técnica aprendida del pueblo amerindio de los arahucos. Al terminar las cacerías, con una duración de seis meses a dos años, vendían su producto a comerciantes y gastaban su dinero en reponer los útiles necesarios como la pólvora y armas, ademas de placeres como mujeres y tabaco.

La decadencia de los bucaneros vino unida al exterminio de los animales, fuente de su economía, por los españoles y las presiones del gobierno francés de La Tortuga para que aceptaran su autoridad. Muchos abandonaron la vida de cazadores , uniéndose a sus compañeros filibusteros.

Vía: Blog Historia Infinita